Según el diccionario de la RAE, la definición de “admirar” es “considerar algo como extraordinario o inesperado”. Ayer por la tarde sentí con total intensidad el verdadero significado de esta definición, ya que lo que quiero compartir fue para mí tan sorprendente como asombroso.
Varios días está visitando el Pabellón de la Navegación el que es considerado por muchos el mejor pintor español vivo, una consideración que, al tenerlo de cerca, se transluce más en su forma de mirar y de acercar lo artístico a lo cotidiano que en la cotización que sus obras alcanzan en el mercado del arte. Se trata de Antonio López, que recaló en nuestro Pabellón y en la Torre Mirador dentro de un periplo por los puntos más altos de la ciudad, desde donde está estudiando la posibilidad de pintar una vista de Sevilla en la línea de los paisajes urbanos que lo han consolidado como uno de los pintores más reconocidos del panorama artístico actual.
Como podréis comprender, la oportunidad de que Antonio López escoja nuestra Torre como el punto desde el que mirar y plasmar a la ciudad de Sevilla, es verdaderamente extraordinaria, pero independientemente de que esta posibilidad se convierta en realidad, la visita de ayer fue todo un privilegio por otros motivos. Para mí, el principal valor de esta visita fue poder asistir al análisis que Antonio hizo del paisaje de Sevilla desde el mirador de la Torre.
Desde el principio, consideró esta vista de Sevilla como una vista definitiva. Lo que más le llamó la atención es que sobre el horizonte de edificios se percibe el campo, que es lo que compone el auténtico horizonte, convirtiendo a Sevilla en una gran cornisa dentro de la planicie del terreno. En esta condensada clase magistral de cómo mirar una ciudad, Antonio hizo hincapié en que esta Sevilla que se ve desde aquí es distante de todo lo que se ha hecho, es una visión dura, como lo es nuestra época.
Ahora sólo nos queda esperar para que esta visita de sus frutos y podamos contar con la privilegiada mirada de Antonio López para ofrecer una nueva visión de Sevilla. No obstante, según sus propias palabras, hay muchas vistas de Sevilla, pero aquí está todo.